Tutoriales

Tarta decorada con papel de azúcar

El papel de azúcar es una herramienta muy versátil en la repostería. Lleva utilizándose, de forma profesional, desde hace mucho tiempo. Sin embargo, gracias al auge de la repostería creativa, ahora está disponible en tiendas como La guinda Florinda para todas aquellas personas que elaboran dulces caseros.

Much@s de vosotr@s nos preguntáis a menudo cómo utilizar el papel de azúcar. Hace un tiempo, compartimos en nuestro blog, tres técnicas diferentes para Pegar papel de azúcar a una galleta, y hoy queremos mostraros lo sencillo que resulta utilizarlo sobre una tarta cubierta de nata (también valdría para crema de mantequilla).

Por si os interesa, en el vídeo hemos utilizado el Preparado para bizcocho de mantequilla de Funcakes y el papel de azúcar es una adaptación del Diseño redondo Guirnalda Floral que tenemos disponible en nuestra tienda online.

Recetas

Brioche con chips de caramelo

El brioche es un tipo de pan dulce que puede combinarse con chocolate, fruta, crema pastelera,… Al igual que ocurre con el resto de recetas de pan, el brioche necesita fermentar para que la levadura haga su efecto y duplicar así su volumen, pero no es una masa difícil de trabajar o pegajosa.

Debido a su sabor y textura, es perfecto para desayunar, merendar o simplemente matar el gusanillo. Se puede tomar sólo, acompañado de alguna salsa o fruta, se puede tostar cual rebanada de pan de molde,… Como veis, es un pan muy versátil del que nosotras nos declaramos muy fans.

Ingredientes:

  • 250 gr de harina de fuerza
  • Una pizca de sal
  • 100 gr de mantequilla en cubitos
  • 3 cucharadas de azúcar moreno extrafino
  • 7 gr de levadura seca de panadería
  • 3 huevos
  • 2 cucharadas de caramelo crispy
  • 1 yema de huevo

Paso a paso:

1. Colocamos la harina, la sal y la mantequilla en un bol y amasamos con los dedos hasta que los ingredientes se mezclen, consiguiendo una textura de migas. Os será más fácil trabajar, si la mantequilla está algo fría.

2. Agregamos el azúcar moreno y la levadura y mezclamos bien.

3. Añadimos los huevos y amasamos durante unos minutos hasta obtener una masa blanda y elástica.

4. Cubrimos el bol con papel transparente y refrigeramos durante 20 minutos.

5. Sacamos la masa de la nevera y la colocamos sobre una superficie enharinada.

6. Amasamos durante unos 5 minutos e incorporamos el caramelo crispy. Volvemos a amasar hasta que el caramelo esté bien distribuido. Debe quedarnos una masa suave y esponjosa, no pegajosa, en la que sean visibles los trocitos de caramelo.

7.  Engrasamos un molde para pan, de tamaño mediano, con spray antiadherente e introducimos la masa en él, ajustándola un poco y procurando que quede la superficie lisa hacia arriba.

8. Cubrimos el molde con papel transparente y dejamos que la masa fermente en un lugar cálido al menos dos horas, o hasta que doble su volumen.

9. Batimos la yema de huevo y pintamos, con ayuda de un pincel de silicona, la superficie del brioche.

10. Horneamos el brioche a 190ºC durante 18-20 minutos. Tiene que quedarnos la superficie dorada y el brioche bien cocido.

11. Sacamos el molde del horno y dejamos templar unos 10 minutos.

12. Desmoldamos el brioche con delicadeza y dejamos que se enfríe por completo sobre una rejilla.

El brioche posee un olor tan característico y agradable que os animará a prepararlo más de una vez, nada más que para que llene vuestra casa con su aroma. Además, cuando lo probéis os daréis cuenta de que es una sabor que tendréis que degustar una y otra vez.

Consejos:

  • En la receta os indicamos que utilicéis azúcar moreno extrafino y no es difícil de encontrar. La marca Azucarera ha sacado una nueva línea de azúcar moreno de grano muy fino que es ideal para este tipo de preparaciones.
  • Si sois amantes del chocolate, podéis sustituir el caramelo crispy por gotas de chocolate. Tan sólo tenéis que utilizar un chocolate de buena calidad.
  • Siempre os decimos que dejéis fermentar las preparaciones un tiempo determinado o hasta que doble su volumen, sin embargo, tampoco debéis abusar del tiempo de levado. En este caso, os recomendamos que, por tamaño, dejéis reposar la masa 2 horas. Pero si la temperatura ambiente es alta, puede que doble antes de tiempo su volumen. Eso significa que ya está listo para hornear y no tendremos que esperar las 2 horas. En el caso de que pasadas dos horas aún no ha doblado su volumen (tal vez porque hace mucho frío), podemos dejarlo una media hora más para que la levadura haga su efecto. Sin embargo, si lo dejásemos fermentar demasiado tiempo, tras el horneado nos quedaría un pan duro.
  • Como siempre, no olvidéis precalentar el horno (en este caso a 190ºC) antes de introducir el molde con la masa del brioche.
De utilidad

Papel comestible: Multitransfer (galletas)

Nuestro tercer experimento con el papel multitransfer lo hemos realizado sobre masa de galletas. Ya que este tipo de papel comestible reacciona con el calor, ¿por qué no probar la transferencia en galletas de vainilla?. Además, al igual que ocurría al utilizarlo con merengue e isomalt, el proceso es tan fácil que vosotr@s también querréis probar en casa.

A continuación os mostramos dos formas diferentes de transferir el diseño del papel multitransfer a la masa de galletas. En ambos casos necesitáis exactamente lo mismo: una lámina de multitransfer impresa con el diseño* que queréis transferir a las galletas, masa de galletas y una bandeja para hornear.

*En nuestra tienda online, entre todos nuestros diseños, también podéis encontrar la opción de Diseño Personalizado.

Como nosotras queríamos mostraros dos maneras para utilizar el multitransfer, dividimos nuestra lámina en dos, cortándola por la mitad. En vuestro caso, una vez hayáis escogido la forma de uso que más os guste, no necesitareis cortarla. Simplemente la colocáis en el lugar oportuno y listo.

La primera de las maneras en la que utilizamos el multitransfer fue bajo la masa (en este caso tenéis que imprimir en efecto espejo). Es decir, colocamos la lámina sobre una bandeja de horno, forrada con papel vegetal o un tapete de silicona, y colocamos las galletas (ya cortadas con la forma deseada) encima. Como siempre, dejamos 1 cm aproximadamente entre cada una de las galletas.

La segunda forma en la que utilizamos el multitransfer fue sobre la masa. Para ello, colocamos las galletas cortadas sobre la bandeja forrada y con delicadeza situamos la lámina sobre ellas, ejerciendo una ligera presión para fijar el papel. Igualmente, recordad dejad espacio entre las galletas.

Una vez papel y masa de galletas están en contacto, horneamos con normalidad (180ºC unos 8-12 minutos) y dejamos templar un par de minutos las galletas en la bandeja, una vez estén correctamente horneadas. Cuando las galletas se hayan enfriado, procedemos a retirar el papel multitransfer. En el primer caso (con la lámina bajo las galletas), tan sólo tenemos que coger con cuidado las galletas por los bordes y tirar de ellas mientras sujetamos el papel para que no se levante también.

En el segundo caso (con la lámina sobre las galletas), retiraremos el plástico despacio y después cogeremos las galletas de la bandeja.

Existen ciertas diferencias entre utilizar una forma u otra, por lo que lo mejor es que la primera vez probéis ambas y decidáis por vosotr@s mism@s cuál os gusta más.

Uno de los problemas que tiene el primer método es que la lámina de multitransfer no permite que circule el aire bajo la masa de galletas, por lo que tiende a formarse burbujas en la base de las galletas que pueden desmerecer el dibujo transferido. En nuestro caso, al hornearlas con un tapete de silicona perforado, en el dibujo se han marcado los pequeños agujeritos del mismo.

El problema del segundo método es que, si no se ha pegado correctamente la lámina a la masa de galletas, el dibujo no se marcará. Además, si usáis horno de aire, el papel multitransfer podría levantarse y estropearlo todo.

No es nada difícil utilizar este tipo de papel comestible sobre galletas, como podéis comprobar. Sólo tenéis que animaos y probad 🙂

Esperamos que esta humilde guía os sirva para aclarar vuestras dudas. Si queréis saber algo más sobre este tema sólo tenéis que preguntar.

Recetas

Pestiños

Nuestra última receta de Semana Santa este año son los tradicionales pestiños; una masa frita con un suave toque de anís. No es una receta difícil de elaborar ni con ingredientes raros, pero conseguir la consistencia perfecta de la masa nos ha llevado un par de intentos.

Una de las cosas que más diferencia las diversas recetas de pestiños es el toque final. Nosotras hemos escogido un baño de miel porque nos encanta. Sin embargo, hay gente que prefiere rebozarlos en azúcar, añadirles canela en polvo e incluso espolvorear nonpareils de colores por encima de los pestiños.

Ingredientes:

  • 100 gr de aceite de oliva suave
  • 1 rama de canela (o dos si son pequeñas)
  • 1 limón (sólo necesitamos la piel)
  • 2 cucharaditas de ajonjolí
  • 100 gr de vino blanco
  • 3 cucharadas de anís dulce destilado
  • 350 gr de harina
  • 10 gr de anís molido
  • Una pizca de sal
  • Aceite de oliva suave (para freír)
  • 100 gr de miel

Paso a paso:

1. En un cazo, calentamos a fuego suave el aceite junto con la canela, el ajonjolí y la piel del limón durante unos 5 minutos. Dejamos enfriar.

2. Colamos el aceite frío en un bol.

3. Añadimos el vino blanco y el anís destilado.

4. Agregamos el anís molido, la sal y la mitad de la harina y mezclamos.

5. Vamos añadiendo el resto de la harina mientras amasamos hasta conseguir una masa elástica y no pegajosa.

6. Extendemos muy finamente la masa (unos 2 mm), con ayuda de un rodillo, sobre una superficie enharinada.

7. Cortamos la masa en cuadrados de unos 6 cm de lado.

8. Unimos dos de los extremos de los cuadrados de masa. Para ello, enrollamos un cuadrado de masa alrededor del dedo índice y apretamos para juntar los extremos y evitar que se abra el pestiño al freírlo.

9. Freímos los pestiños en abundante aceite caliente hasta que estén bien dorados. Procurad darles la vuelta mientras se fríen para que se doren por ambos lados.

10. Una vez estén listos, sacamos los pestiños del aceite y los dejamos escurrir sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.

11. Antes de que se enfríen, vertemos la miel sobre los pestiños y dejamos enfriar por completo.

Los pestiños son un dulce que mejora con el reposo. Es decir, si los dejáis toda la noche, empapándose bien de miel, al día siguiente estarán espectaculares. Y aunque os hemos dado una cifra de la cantidad de miel que le debéis echar a los pestiños, podéis aumentar esa cantidad o disminuirla, dependiendo de vuestro amor por lo dulce.

Consejos:

  • El aceite de oliva tiene un sabor bastante intenso, por lo que es importante utilizar uno con baja acidez (normalmente se indica en el envase “suave”). Si no tenéis a mano aceite de oliva suave, podéis sustituirlo por aceite de girasol.
  • Podéis añadir una cucharada de agua a la miel para hacerla más fluida y que se distribuya mejor por los pestiños.