Recetas

Helado de arándanos y papaya sin lactosa

Preparar helado casero es mucho más fácil de lo que pueda parecer. Y no nos referimos a los típicos polos que preparamos congelando un zumo de fruta o un refresco. Nos referimos a esos cremosos helados de sabores tan variopintos como nuestra imaginación sea capaz de idear. Como este helado de arándanos y papaya que hoy compartimos con vosotr@s.

Y ¿por qué arándanos y papaya? Pues porque como a nosotras nos encantan los arándanos, siempre tenemos un puñado por casa (los congelamos y los vamos sacando cuando nos apetecen) y decidimos elaborar helado. Pero pensamos que iba a quedar un sabor demasiado ácido, así que decidimos añadirle papaya para que suavizase el sabor intenso de los arándanos aportando un toque tropical.

Pero este helado también tiene una ventaja, y es que está elaborado con nata y leche sin lactosa, así que es apto para todas aquellas personas intolerantes a la lactosa. Toda una refrescante y cremosa experiencia que podéis disfrutar tod@s en casa sin excepción.

Ingredientes:

  • 100 gr de arándanos rojos
  • 80 gr de azúcar
  • 2 cucharaditas de agua
  • 200 gr de papaya (sin piel ni pepitas)
  • 3 huevos
  • 1 cucharada de glucosa
  • 140 ml de nata COVAP
  • 120 ml de leche sin lactosa

Paso a paso:

1. Lavamos bien los arándanos y los colocamos en un cazo, junto con el azúcar y el agua. Calentamos a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que los arándanos estén blandos. Retiramos del fuego y dejamos templar.

2. Cortamos la papaya en trozos y la colocamos, junto con los arándanos, en el vaso de la batidora. Trituramos la fruta (no os preocupéis si quedan trocitos, eso aportará textura al helado). Reservamos.

3. En un bol, batimos los huevos hasta que formen espuma. Añadimos la glucosa y seguimos batiendo hasta que doblen su volumen (aproximadamente unos 5-8 minutos, dependiendo de la velocidad de la batidora y del tamaño de los huevos). Reservamos.

4. En otro bol, montamos la nata (que tiene que estar bien fría) hasta que forme picos suaves.

5. Vertemos la nata montada en el bol de los huevos y mezclamos con suavidad, con ayuda de una espátula.

6. Agregamos la leche y seguimos mezclando con la espátula.

7. Incorporamos fruta triturada y terminamos de juntar todos los ingredientes con movimientos más enérgicos.

8. Introducimos el bol en el congelador durante 30 minutos.

9. Sacamos el bol del congelador y batimos durante un par de minutos para romper los posibles cristales de hielo. Volvemos a introducir el bol en el congelador otra media hora.

10. Repetimos la operación de batido y congelación otras tres veces más. Finalmente, introducimos el helado en un envase hermético y dejamos que termine de congelarse durante al menos 12 horas antes de consumir.

Refrescante y cremoso, este helado de arándanos y papaya está espectacular. Cuando se derrite suavemente en la boca, los sabores que lo componen acarician cada una de nuestras papilas gustativas, despertando una agradable sensación. Un equilibrio de sabor que gustará a todas aquellas personas que tengan la suerte de probarlo.

Consejos:

· Nosotras utilizamos nata COVAP porque tiene un alto porcentaje de materia grasa y porque es apta para intolerantes a la lactosa. Además, también podéis encontrar leche sin lactosa entera de la marca COVAP, perfecta para vuestras recetas reposteras.

· La glucosa aporta cremosidad al helado. Además, evita que se formen cristales de hielo durante la congelación.

· Tened en cuenta que el bol que utilicéis para introducir la mezcla en el congelador tiene que ser adecuado para aguantar esas temperaturas tan frías.

· Por supuesto, siempre podéis utilizar esta receta con cualquier otra combinación de frutas.

Recetas

Vasitos de cuajada de leche de cabra y mango

Últimamente estamos experimentando con nuevos sabores en la cocina. El otro día preparamos un batido con leche de oveja y melocotón suave y delicioso. Hoy, le ha tocado el turno a la leche de cabra. Esta leche tiene un sabor (y un olor) realmente característico e intenso que la hace única.  Además, es una leche más fácil de digerir que la de vaca, por lo que es apta para estómagos más delicados.

Le hemos dado muchas vueltas hasta que hemos encontrado una receta en la que sacar el máximo partido al peculiar sabor de esta leche. Al final nos hemos decantado por una receta tradicional un poco tuneada. Concretamente hemos elaborado unos vasitos de cuajada de leche de cabra con coulis de mango. Una receta sencilla pero con un resultado sorprendentemente delicioso.

Ingredientes cuajada (para unos 6 vasitos):

  • 8 galletas María
  • 30 gr de mantequilla
  • 1 sobre de cuajada Royal
  • 500 ml de leche de cabra

Paso a paso cuajada:

1. Trituramos las galletas María, procurando que quede con una textura arenosa fina.

2. Derretimos la mantequilla y la vertemos sobre las galletas trituradas. Mezclamos bien hasta obtener una pasta.

3. Distribuimos la pasta de galletas en los vasitos y la aplastamos para que quede compacta. Refrigeramos al menos 15 minutos.

4. Preparamos la cuajada según las indicaciones del fabricante. En nuestro caso, disolvemos el contenido del sobre en la mitad de la leche mientras calentamos al fuego la otra mitad de la leche en un cazo.

5. Cuando la leche comience a hervir, vertemos la leche con la cuajada disuelta y dejamos que vuelva a hervir. Procuramos remover en todo momento la disolución.

6. Retiramos el cazo unos segundos del fuego hasta que deje de burbujear y volvemos a colocar el cazo al fuego para que vuelva al estado de ebullición. Recordad no dejar de remover.

7. Apagamos definitivamente el fuego y dejamos templar la cuajada en el cazo unos 5 minutos removiendo suavemente.

8. Vertemos la leche en los vasitos. Refrigeramos al menos 4 horas.

Ingredientes coulis:

  • 15 ml de agua
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 150 gr de mango
  • 35 gr de azúcar moreno

Paso a paso coulis:

1. Cortamos el mango en trozos pequeños. Reservamos.

2. Vertemos en un cazo el agua y el zumo. Añadimos el mango troceado y el azúcar moreno.

3. Calentamos todos los ingredientes a fuego suave, mientras removemos de vez en cuando.

4. Pasados entre 5-8 minutos retiramos el cazo del fuego y lo dejamos templar.

5. Trituramos muy finamente el mango y dejamos que se enfríe por completo.

6. Distribuimos la salsa de mango sobre la cuajada (que ha tenido que pasar en la nevera al menos 4 horas) y refrigeramos al menos 30 minutos antes de servir.

Tras la primera cucharada descubres que la leche de cabra y el mango estaban destinados a estar juntos desde el principio de los tiempos. Y el toque crujiente que le aporta la galleta es el remate final a un postre sorprendentemente perfecto. Suavidad e intensidad se mezclan con naturalidad para darnos un resultado irrepetible.

Consejos:

· Al igual que con la leche de oveja, hemos utilizado en nuestra receta leche de cabra de la marca COVAP por su cómodo envasado en brik (no necesita nevera hasta que no se abre el envase) y por la confianza que nos inspira.

· También podéis elaborar cuajada utilizando cuajo, en lugar del preparado de Royal.

· Como nuestros vasitos son altos y estrechos, hemos utilizado un mortero para conseguir compactar la pasta de galletas en el fondo de los mismos.

· Podéis cambiar el mango por cualquier otra fruta, sin embargo, nosotras hemos escogido esta fruta porque le va muy bien al sabor de la leche de cabra.

Recetas

Batido de leche de oveja y melocotón

El otro día probamos por primera vez la leche de oveja. Fue una grata sorpresa por su sabor, textura e incluso por su olor. Nos gustó tanto la experiencia que decidimos que teníamos que preparar alguna receta utilizando esta leche. Y ya que estamos en verano, se nos ocurrió que lo mejor para introducir la leche de oveja en nuestro recetario era un batido de melocotón y jengibre.

Pero antes de pasar directamente a la receta, nos gustaría hablaros un poco de esta leche, un tanto desconocida en nuestros hogares. Para empezar nos gustaría resaltar la intensidad de su sabor. Si disfrutáis tomando un vaso de leche fresquito por las mañanas, ésta es vuestra mejor opción. Además, a nosotras nos traslada a nuestra infancia, ya que durante un tiempo fuimos las sacrificadas cuidadoras de un pequeño cordero. No sé si alguna vez habéis estado en esta situación, pero los esponjosos corderitos son un tanto pesados porque están reclamando compañía, en forma de balidos, constantemente… Pero aún así se les quiere (que le vamos a hacer).

Sin embargo, no sólo el sabor de la leche de oveja es diferente al de vaca, sino que también tiene una serie de propiedades muy beneficiosas entre las que podemos destacar una mayor concentración de proteínas, calcio y fósforo. Además es más digestiva que la leche de vaca y tiene menos colesterol. Por eso pensamos que un batido de frutas era la mejor manera de sacarle el mayor partido posible a la leche de oveja.

Ingredientes:

  • 3 melocotones
  • 2 plátanos
  • 1 naranja
  • 5 gr de raíz de jengibre
  • 220 ml de leche de oveja
  • 1 cucharadita de miel

Paso a paso:

1. Antes de comenzar con el batido, pelamos los melocotones y los plátanos y los cortamos en trozos que introducimos en una bolsa con cierre hermético. Dejamos la bolsa con los trozos de fruta en el congelador durante 2-3 horas para que se endurezcan.

2. Una vez finalizado el tiempo de congelado de la fruta, preparamos el resto de los ingredientes. Para ello, exprimimos la naranja para obtener su zumo y pelamos el trozo de raíz de jengibre.

3. En una batidora de vaso colocamos la fruta congelada, el zumo de naranja y el jengibre.

4. Añadimos la leche de oveja y batimos 2 minutos a velocidad media-alta.

5. Agregamos la cucharadita de miel y volvemos a batir otros 2 minutos.

6. Introducimos el batido en una botella de cristal y cerramos bien el tapón para evitar la oxidación de la fruta.

7. Reservamos en la nevera hasta que lo vayamos a consumir.

Un batido lleno de sabor y que nos aporta multitud de beneficios gracias a sus ingredientes. Una combinación perfecta entre lo dulce, lo ácido y lo refrescante que consigue despertar nuestras acaloradas papilas gustativas en estos calurosos días de verano.

Como habréis podido observar en las foto, nosotras hemos utilizado leche de oveja de la marca COVAP. Esto se debe principalmente a una razón y es que, cuando probamos sabores nuevos, nos gusta probar marcas que nos inspiren confianza. Además, la leche de oveja COVAP se comercializa en briks como los de la leche de vaca convencional, lo que facilita su conservación (ya que no necesita nevera hasta que no se haya abierto el envase). Esta leche es una buena alternativa a la leche convencional sobre todo para nuestras recetas de repostería. Nosotras seguiremos experimentando para ofreceros más recetas con esta ovejuna leche.

Consejos:

· Podéis elaborar el batido sin congelar la fruta. La razón por la que nosotras lo hacemos es para conseguir una consistencia más densa en nuestro batido.

· Os recomendamos colar el zumo de la naranja para evitar que la pulpa aporte textura a nuestro batido.

· Este batido también se puede elaborar con leche de vaca, aunque perdería parte de su esencia original.

· Si no tenéis batidora de vaso, podéis elaborar en batido con una batidora normal de mano (aunque en este caso, tendréis que prolongar un poco más el tiempo de batido).

· Podéis cambiar la consistencia del batido añadiendo más o menos leche.

· Dependiendo de la acidez de las frutas que utilicéis puede que necesitéis añadir un poco más de miel.

Recetas

Tarta de mousse de cerezas sin lactosa

Ahora que el calor ya ha llegado casi sin avisar, es momento de rebajar el tiempo de horneado y preparar recetas que precisen de nevera en su elaboración. Nosotras hemos pensado que estos primeros días de verano son ideales para elaborar recetas de transición, es decir, un poco de horno y un poco de nevera. Por eso os presentamos a continuación esta tarta de mousse de cerezas sin lactosa.

Es una receta en dos partes, realmente sencilla, y con un resultado espectacular, tanto en sabor como en textura. Además, hemos utilizado un bizcocho que no lleva leche entre sus ingredientes y para la mousse hemos utilizado nata sin lactosa pensando en todas aquellas personas intolerantes. Pero una de las cosas más llamativas de esta receta es la forma en la que hemos horneado el bizcocho…

Ingredientes bizcocho:

  • 4 huevos
  • una pizca de sal
  • 140 gr de azúcar
  • 1/4 cucharadita de extracto de vainilla
  • 140 gr harina

Paso a paso bizcocho:

1. Separamos las claras de las yemas y las colocamos en dos cuencos diferentes.

2. Añadimos la sal y la mitad del azúcar a las claras y las montamos hasta obtener un merengue de picos suaves. Reservamos.

3. Añadimos el extracto y la otra mitad del azúcar a las yemas y las batimos hasta que hayan doblado su volumen y presenten un color claro (más o menos entre 5-8 minutos).

4. Juntamos en un bol el merengue y las yemas. En este paso, utilizamos una espátula y movimientos suaves y envolventes para unir los ingredientes.

5. Incorporamos la harina tamizada y la integramos con la espátula, suavemente.

6. Engrasamos un molde de 25 cm de diámetro desmontable. También engrasamos la parte exterior de un molde de 20 cm. Todos nuestros moldes tienen la base desmontable, por lo que para esta receta, colocamos unos palillos en la base para evitar que se levantase al entrar en contacto con la masa.

7. Distribuimos la masa en el molde de 25 cm y colocamos el molde de 20 junto en el centro, empujando ligeramente hacia abajo hasta fijarlo bien.

8. Horneamos el bizcocho a 180ºC durante 18 minutos.

9. Sacamos el molde del horno y dejamos enfriar completamente antes de desmoldar parcialmente. Por ahora, dejaremos el bizcocho en el molde de 25 cm y sólo retiramos el molde de 20cm. Si se resistiese un poco a salir, tan sólo tenéis que ayudaros de una espátula para despegar un poco el bizcocho del molde.

10. Nos quedará un bizcocho con forma de cuenco que reservaremos cubierto con un paño mientras preparamos la mousse.

Ingredientes mousse:

  • 500 gr de cerezas
  • 115 gr de azúcar
  • zumo de 1/2 limón
  • 4 claras de huevo
  • una pizca de sal
  • 230 ml de nata sin lactosa

Paso a paso mousse:

1. Deshuesamos las cerezas. Basta con abrirlas por la mitad con un cuchillo y retirar el hueso.

2. Colocamos las cerezas en un cazo al fuego y les añadimos el azúcar y el zumo. Dejamos que las cerezas se ablanden (aproximadamente 10 minutos).

3. Retiramos el cazo del fuego y trituramos las cerezas reblandecidas con una batidora. Tened cuidado con las salpicaduras porque la mezcla estará caliente.

4. Colocamos en cazo dentro de un bol en el que hemos puesto agua con hielo. De esta forma, la pasta de cereza se enfriará mucho más rápido y conservará un sabor más intenso.

5. Batimos las claras de huevo junto con la sal hasta obtener un punto de nieve suave. Reservamos.

6. Montamos la nata, que tiene que estar fría, y la mezclamos con las cerezas. Utilizamos una espátula para evitar movimientos fuertes que estropeen la consistencia de la mousse.

7. Incorporamos las claras montadas y continuamos mezclando hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.

8. Vertemos la mousse en el hueco del bizcocho que teníamos reservado en el molde.

9. Refrigeramos entre 2 y 4 horas antes de sacar la tarta de la nevera.

10. Desmoldamos con mucho cuidado. Tened en cuenta que se trata de bizcocho humedecido con mousse por lo que estará blandito. Decoramos al gusto con cerezas enteras y/o nata sin lactosa.

Una receta perfecta para aprovechar la temporada de cerezas. La mousse, cremosa y con un intenso sabor, aporta al bizcocho la humedad necesaria para que se mantenga esponjoso durante días. Esta tarta, original en su presentación, os garantizará dulces sobremesas.

Consejos:

· Recordad precalentar el horno a 180ºC antes de introducir el molde con la masa.

· Nosotras hemos utilizado nata sin lactosa de la marca COVAP que podéis encontrar en supermercados como Alcampo, Carrefour o Hipercor.

· Esta tarta hay que conservarla en la nevera para que nos aguante en perfecto estado y no se estropee la mousse.