Recetas

Drip cake de café y caramelo

Seguimos con nuestras dulces ideas para tener el mejor Halloween de la historia. En esta ocasión hemos querido compartir con vosotr@s una tarta sencilla pero deliciosa, a la vez que divertida. Se trata de una drip cake de bizcocho de café y crema de caramelo. Una combinación perfecta para una fantasmagórica tarta.

Por supuesto, podéis prescindir de la decoración de Halloween y preparar esta tarta de café y caramelo cuando más os apetezca, sin ningún otro tipo de añadidura. Pero en esta época, con la noche más terrorífica del año tan próxima, no podemos dejar de pensar en acompañamientos siniestros…

Ingredientes bizcocho:

  • 225 gr de azúcar demerara
  • 120 ml de aceite de oliva suave (o aceite de girasol)
  • 3 huevos
  • 335 gr de harina
  • 2 1/2 cucharaditas de levadura en polvo
  • 3/4 cucharadita de bicarbonato
  • 180 ml de leche
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla
  • 50 ml de café intenso concentrado

Paso a paso bizcocho:

1. Tamizamos la harina junto con la levadura y el bicarbonato. Reservamos.

2. En un bol, batimos el azúcar y el aceite.

3. Añadimos los huevos, uno a uno, batiendo bien antes de incorporar el siguiente.

4. Incorporamos la mitad de la harina y batimos.

5. Vertemos la leche y volvemos a batir con delicadeza hasta que la leche esté bien integrada.

6. Agregamos la otra mitad de la harina y batimos lo justo para que la harina se incorpore a la masa correctamente.

7. Añadimos la vainilla y batimos de nuevo.

8. Terminamos vertiendo el café y batiendo hasta conseguir una masa homogénea.

9. Engrasamos con spray antiadherente cuatro moldes para layer cake de 15-18 cm de diámetro.

10. Distribuimos la masa en los moldes con ayuda de una cuchara para helado. De esta forma conseguiremos que todos los moldes lleven la misma cantidad de masa sin necesidad de realizar mediciones adicionales.

11. Horneamos durante 20 minutos a 180ºC.

12. Cuando los bizcochos estén listos (recordad que el palillo tiene que salir limpio), sacamos los moldes del horno y los dejamos templar unos 10 minutos antes de desmoldar.

13. Una vez hemos sacados los bizcochos de los moldes, los dejamos enfriar por completo en una rejilla antes de continuar.

Decoración:

1. Lo primero que tenemos que hacer para montar nuestra tarta es preparar la crema de caramelo. Nosotras hemos utilizado el preparado para buttercream de Funcakes. Una vez tenemos preparada la crema de mantequilla, siguiendo las indicaciones del envase, le añadimos 1 cucharadita de caramelo en pasta y batimos con energía hasta obtener una crema suave y homogénea. Reservamos en la nevera.

2. Nivelamos las capas de bizcocho con ayuda de una lira.

3. Ponemos un poco de crema en una base redonda de 20 cm y centramos la primera capa de bizcocho.

4. Introducimos la crema de caramelo en una manga pastelera en la que hemos colocado una boquilla redonda y distribuimos una capa de crema trazando una espiral de fuera hacia adentro. Seguimos montando la tarta capa tras capa, acabando con una capa de bizcocho.

5. Aplicamos una fina capa de crema sujetamigas y dejamos que se enfríe en la nevera al menos media hora.

6. Para continuar, preparamos el ganache de chocolate. Para ello, basta con calentar 30 gr de nata y verterla sobre 90 gr de gotas de chocolate blanco hasta que esté bien fundido.

7. Introducimos el ganache en un biberón y lo vertemos sobre la tarta, cubriendo completamente la parte superior de la misma y dejando que caiga en gotas por los laterales. Metemos la tarta en la nevera y dejamos que el ganache se endurezca un poco antes de darle el toque final.

8. Para elaborar los fantasmas de merengue hemos utilizado merengue en polvo de Wilton en lugar de claras de huevo. Para elaborar el merengue, simplemente hemos batido 20 gr merengue en polvo y 60 gr de agua hasta que ha formado picos suave. Entonces le hemos añadido, poco a poco, 94 gr de icing sugar tamizado hasta obtener un merengue fuerte. Si no disponéis de merengue en polvo, podéis sustituir el merengue en polvo y el agua por dos claras de huevo envejecidas.

9. Introducimos el merengue en una manga con una boquilla grande redonda (reservamos una cucharada de merengue aparte) y hacemos pequeños fantasmas sobre la superficie superior de la tarta.

10. Para terminar, teñimos con colorante en gel negro el merengue que habíamos reservado y pintamos unos ojitos a los fantasmas. Nosotras hemos utilizado una boquilla redonda número 3.

Quizás parezca una tarta complicada, pero es muy fácil y rápida de preparar. Podéis elaborarla en familia el día antes de Halloween para disfrutar entre tod@s de algo que habéis hecho vosotr@s mism@s (a l@s niñ@s eso les hace mucha ilusión). También podéis quedaros con la idea de la decoración y utilizar otra combinación de sabores entre el bizcocho y la crema.

Consejos:

· El azúcar demerara es un tipo de azúcar moreno que combina mejor con el sabor del café del bizcocho. Sin embargo, podéis utilizar azúcar moreno normal si no tenéis demerara.

· En las cucharas medidoras que nosotras utilizamos no existe la medida 3/4 que especificamos en la receta para el bicarbonato. Lo que queremos decir con esta medida es que utilicéis la cucharita de 1/4 tres veces. Tan sólo queríamos aclararlo 😉

· Nosotras hemos utilizado una cápsula de espresso intenso de nuestra Nescafé Dolce Gusto porque su intensidad y aroma nos encanta, pero podéis utilizar café elaborado en una cafetera italiana de toda la vida. No os recomendamos usar café soluble porque nunca tienen la misma intensidad y vuestro bizcocho no tendrá el correcto aroma a café que buscamos.

· Si queréis aumentar el sabor a café del bizcocho, podéis preparar algo más de café y pintar los bizcochos con un pincel de silicona. Si los bizcochos aún están algo calientes absorberán mejor el aroma del café.

· Si no tenéis moldes para layer cake (o no tenéis suficientes) podéis hacer dos cosas. O bien horneáis toda la masa de una vez en un molde alto y después cortáis las capas (en este caso tendréis que multiplicar casi por cuatro el tiempo de horneado), o bien dividís la masa en cuatro partes iguales y vais horneando las capas una a una en un molde de layer cake o en uno alto. En este caso, tened en cuenta que en cuanto la levadura entra en contacto con un líquido empieza a actuar, por lo que los últimos bizcochos que horneéis saldrán algo más altos que los primeros.

· Nosotras hemos teñido el ganache de naranja con un poco de colorante para chocolate, ya que vamos a decorarla con temática de Halloween.

· Si no os gusta mucho el merengue, podéis utilizar nata vegetal para elaborar los fantasmas. También podéis hacer los fantasmas de merengue al horno y después colocarlos sobre la tarta.

Tutoriales

Casita del terror de galletas

En Halloween nunca puede faltar la típica casa encantada llena de espíritus, telarañas y puertas que se cierran solas. Por eso, el año pasado elaboramos una tarta de dummies y fondant con forma de casa siniestra que aún nos acompaña en perfecto estado. Sin embargo, este año queríamos una casa que nos pudiésemos comer enterita y no se nos ocurría nada mejor que esta espeluznante casita del terror de galletas.

Es fácil de elaborar, la podéis decorar como más os guste y después podéis devorar hasta los cimientos. Es una idea muy buena para entretener a l@s peques de la casa la noche de Halloween. Podéis utilizar glasa, fondant y/o cualquier tipo de chuchería que se os ocurra, sólo hay que ponerle un poco de imaginación.

Ingredientes y materiales:

*Si no tenéis cortadores para casita, podéis utilizar las plantillas que os hemos dejado para descargar aquí.

Paso a paso:

1. Colocamos la masa de galletas entre dos láminas de papel vegetal y la apretamos ligeramente con la palma de la mano.

2. Con ayuda de un rodillo y unos anillos niveladores extendemos la masa hasta conseguir un grosor uniforme de unos 3-4 mm.

3. Utilizamos los cortadores sobre la masa de galletas estirada para obtener las diferentes piezas que vamos a necesitar para montar la casita. Si usáis un set de cortadores seguid las instrucciones del envase para cortar las galletas necesarias, y si utilizáis las plantillas que nosotras os hemos facilitado, tened en cuenta el número de galletas que tenéis que cortar con cada silueta.

4. Vamos colocando las piezas sobre un tapete para hornear, procurando no deformarlas para que durante el montaje encajen bien. Horneamos las galletas y las dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

5. Mientras se enfrían las galletas para la casa, podemos utilizar algunos cortadores de Halloween para hornear más galletas que utilizaremos para decorar. Nosotras hemos usado cortadores con forma de lápida, hombrecito, fantasma y gato.

6. Mientras se enfrían todas las galletas, teñimos la glasa (que debe tener consistencia de perfilado) de los colores que hayamos escogido para decorar nuestra casita. En nuestro caso, hemos usado colorante naranja, negro, verde y rojo (recordad reservar un poco de glasa blanca). Una vez teñida la glasa, la introducimos en diferentes mangas en las que hemos colocado boquillas de punta redonda. Reservamos procurando proteger la glasa del aire para que no se seque.

7. Cuando las galletas estén bien frías comenzamos a decorarlas. Nosotras primero hemos empezado con la puerta, en la que hemos pegado con un poco de glasa blanca huesitos y calaveras de azúcar.

8. Utilizando la glasa blanca, hemos dibujado una telaraña en una esquina de la fachada.

9. Con la glasa de color negro, hemos pintado algunos ladrillos (si rellenáis alguno de ellos, conseguiréis un efecto más bonito).

10. En otra de las paredes hemos pintado unas ventanas con glasa negra y hemos colocado unas calabazas de azúcar para darle un toque de color.

11. Vamos decorando el resto de las paredes y el tejado. Dejamos que la glasa se seque bien antes de continuar.

12. Cuando la glasa de la decoración se haya endurecido, aplicamos glasa naranja en la arista inferior de la fachada y en la arista lateral e inferior de una de las piezas laterales. Las pegamos sobre la base y entre ellas mismas.

13. Aplicamos más glasa naranja a la arista inferior de la pieza trasera y la pegamos a la base. Tendremos que haber aplicado glasa también a la arista que queda libre de la pieza lateral que ya teníamos colocada (para pegar las piezas entre sí).

14. Terminamos colocando la otra pieza lateral que quedaba, aplicando glasa a ambos lados. Ajustamos bien todas las piezas y dejamos que la glasa se endureza durante un par de horas.

15. Cuando la casita esté estable, aplicamos más glasa naranja a las juntas para disimular los posibles huecos que hayan podido quedarnos y darle un toque de color.

16. Aplicamos más glasa a las aristas superiores de todas las paredes para colocar encima las dos piezas del tejado.

17. Sujetamos durante unos segundos el tejado, apretando suavemente hacia abajo para que se quede bien ajustado y estable. Si al retirar las manos algunos de los tejados se desliza hacia abajo es que tenéis que esperar un poco más a que la glasa se endurezca y sujete la pieza.

18.  Tapamos la junta de los tejados con glasa naranja y, antes de que se seque, colocamos algunos sprinkles o gominolas para decorar.

19. Decoramos el tejado con glasa negra, pintando tejas desestructuradas.

20. Mientras la casita se asienta y se seca la glasa, podemos ir decorando el resto de las galletas que habíamos horneado. Tened en cuenta que tenéis que diluir un poco la consistencia de la glasa para aplicarla y que quede una superficie lisa.

21. Con la glasa verde y una boquilla de césped vamos aplicando hierba alrededor de la casa.

22. Y para terminar, aplicamos un poco de glasa a la base de las galletas decoradas (que habremos dejado secar) y las colocamos sobre la base, alrededor de la casa.

Admitimos que muchos sprinkles cayeron, sin querer, en nuestras bocas mientras decorábamos la casita… Pero es que ¡están tan buenos! Tienen un sabor como a marshmallows y tienen el punto perfecto de dureza que cruje en la boca al morderlos.

Ahora os toca a vosotr@s dejar volar la imaginación y decorar vuestras terroríficas casas de la forma que más os guste. Recordad utilizar siempre decoración comestible para que podáis disfrutar de esta casita sin tener que preocuparos nada más que de cuántos trozos de galletas hay para cada un@.

Consejos:

· Nosotras hemos utilizado galletas de vainilla para elaborar la casa, sin embargo también podéis usar galletas de jengibre y acentuar así el aspecto oscuro y siniestro de esta casita. Para nuestra casa tuvimos que elaborar la masa dos veces (debido al tamaño de las piezas).

· Aunque en las siluetas que nosotras os hemos facilitado no vienen los huecos de las ventanas, vosotr@s podéis hacerlos con ayuda de un cortador o un cuchillo. Nosotras hemos puesto ventanas en una de las paredes laterales y y en los tejados.

· Las galletas deben salir del horno doraditas por lo bordes pero un pelín blandas al tacto. Al enfriarse se irán endureciendo, por eso, es conveniente dejarlas un par de minutos sobre el tapete de horno antes de pasarlas a la rejilla para que se enfríen por completo.

· Para facilitaros la decoración con la glasa, podéis utilizar varias boquillas redondas (una para cada color) y adaptadores.

· Si queréis añadir el factor sorpresa a esta casa de galletas, podéis rellenarla con gominolas o chocolatinas mientras la estáis montando (aunque en ese caso, os recomendamos no ponerle puertas ni ventanas a la casita).

Recetas

Tarta de nata sin lactosa

La semana pasada os mostrábamos una receta para preparar cupcakes de chocolate sin gluten. Pues bien, hoy queremos enseñaros la receta para elaborar un bizcocho de nata sin lactosa que está para comérselo entero de un sólo bocado.

Nos gustó tanto cuando lo probamos por primera vez que decidimos utilizarlo para preparar la tarta de cumpleaños de uno de nuestro hermanos, que celebramos el pasado domingo. Su esponjosidad y su sabor cítrico vuelven irresistible este bizcocho y, además, es apto hasta para el estómago más delicado.

Ingredientes:

  • 190 gr de azúcar
  • 3 huevos
  • 1 naranja grande
  • 190 ml de aceite
  • 75 gr de nata sin lactosa
  • 265 gr de harina
  • 2 1/4 cucharaditas de levadura en polvo

Paso a paso:

1. Rallamos la piel de la naranja y reservamos.

2. En un bol, batimos el azúcar con los huevos hasta que la mezcla blanquee y doble su volumen (aproximadamente 2-3 minutos).

3. Añadimos la ralladura de naranja y volvemos a batir.

4. Agregamos la nata y el aceite y batimos hasta que estén bien integrados.

5. Incorporamos la harina y la levadura tamizadas y mezclamos para obtener una masa homogénea y densa.

6. Engrasamos un molde de 20 cm de diámetro con spray antiadherente y vertemos la masa en él.

7. Horneamos a 180ºC durante 40-45 minutos.

8. Cuando el bizcocho esté listo (podemos comprobarlo con un palillo) lo sacamos del horno y dejamos que se enfríe el molde.

9. Cuando el molde esté templado al tacto (es decir, que no nos quememos las manos al tocarlo), sacamos el bizcocho con cuidado y dejamos que se enfríe por completo sobre una rejilla.

Decoración:

1. Antes de comenzar a decorar, cortamos el bizcocho en dos o tres capas (dependiendo de lo alto que nos haya salido y del tamaño que queramos para cada una de las capas). Si utilizáis una lira conseguiréis unas capas uniformes sin esfuerzo.

2. Preparamos un almíbar y pintamos con él la superficie de las capas. Un pincel de silicona os será muy útil. No os cortéis y sed generos@s con el almíbar.

3. Para rellenar y cubrir nuestra tarta hemos utilizado 300 gr de nata vegetal a la que hemos añadido 2 1/4 cucharaditas de cacao en polvo tamizado (a los pocos segundos de comenzar a montar la nata).

4. Una vez la nata está bien montada la introducimos en una manga pastelera en la que hemos colocado una boquilla redonda (hemos utilizado un adaptador grande porque después cambiaremos la boquilla).

5. Ponemos un poco de nata sobre una base redonda en la que colocaremos, centrada, la primera capa de bizcocho.

6. Distribuimos la nata por toda la superficie y la cubrimos con la siguiente capa de bizcocho. Si tenemos más capas, continuaremos de la misma manera hasta terminar con una capa de bizcocho.

7. Esparcimos con una espátula una fina capa de nata por toda la tarta, cubriendo los laterales y la parte superior. Para que nos quede lisa podemos utilizar una rasqueta. Cuando tengamos lista la capa “sujetamigas” introducimos la tarta en la nevera para que la nata se endurezca (una media hora más o menos).

8. Para terminar de decorar nuestra tarta, extendemos una generosa capa de nata por los laterales y la alisamos, procurando que quede uniforme. Si os ayudáis de un plato giratorio os resultará mucho más fácil.

9. Cambiamos la boquilla redonda que estábamos utilizando en la manga por una boquilla de estrella cerrada (al estar utilizando el adaptador es mucho más limpio y rápido, ya que no necesitamos estar cambiando de manga).

10. Vamos dibujando conchas, con la boquilla, alrededor del borde inferior y superior de la tarta.

11. Espolvoreamos un poco de cacao en polvo tamizado sobre la nata.

12. En nuestro caso, ya que la tarta iba a ser utilizada para el cumpleaños de nuestro hermano Alejandro, decidimos darle el toque final con un topper brillante con su nombre.

El bizcocho de nata recuerda a los bizcochos de antaño. Su textura, su sabor cítrico e incluso su olor evocan aquellos tiempos en los que esperábamos ansios@s que nuestra madre (al menos en nuestro caso) sacase el bizcocho del horno para hincarle el diente aún estando caliente. Y si le añadimos el relleno y la cobertura de nata y cacao, conseguimos una tarta perfecta, a la altura de cualquier ocasión y paladar.

Consejos:

· Nosotras hemos utilizado nata sin lactosa Covap porque es una marca de la que nos fiamos y por su alto contenido de materia grasa (35%). Si en casa no hay ningún intolerante a la lactosa, podéis sustituir sin problema la nata sin lactosa por nata normal.

· Este bizcocho está delicioso sin necesidad de relleno o acompañamiento, por lo que podéis servirlo tal cual una vez se haya enfriado.

· El almíbar lo hemos preparado calentando en un cazo 100 ml de agua junto con 100 gr de azúcar. Cuando el azúcar está disuelto, retiramos el cazo del fuego y añadimos, si lo deseamos, una cucharadita de extracto (de vainilla en nuestro caso).

· Si habéis utilizado nata para rellenar y/o cubrir la tarta, tened en cuenta que debéis conservar la tarta en la nevera.

· Recordad que la nata vegetal Ambiante (la que nosotras hemos utilizado en esta tarta) se puede congelar sin montar o ya montada sin problema.

Recetas

Cupcakes de chocolate sin gluten

Tenemos algun@s amig@s y conocid@s con intolerancia al gluten a l@s que les encanta un buen dulce. Pero ya sabemos lo complicado que eso puede llegar a ser. Por eso, pensando en ell@s, hoy os traemos una receta para preparar cupcakes de chocolate sin gluten.

Pero, dado que quedan un par de semanas para Halloween, hemos decidido darle un aspecto siniestro a estos esponjosos cupcakes de chocolate. Para ello, los hemos rellenado con mermelada de fresa (como si estuviesen rellenos de sangre) y los hemos cubierto de crema de queso teñida de negro (bueno, más bien quedó un plateado precioso).

Ingredientes bizcocho (para 12 cupcakes):

  • 260 gr de puré de calabaza (receta aquí)
  • 2 huevos
  • 120 gr de miel
  • 120 ml de aceite de oliva suave (o aceite de girasol)
  • 2 cucharaditas de vainilla en pasta
  • 20 gr de harina de coco
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 85 gr de cacao en polvo

Paso a paso bizcocho:

1. En un bol, batimos el puré de calabaza junto con los huevos, la miel, el aceite y la vainilla.

2. Agregamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal y volvemos a batir.

3. Tamizamos el cacao y lo añadimos a la masa. Mezclamos hasta obtener una textura homogénea.

4. Colocamos las cápsulas de papel en los huecos de la bandeja para hornear cupcakes y rellenamos cada cápsula 2/3 de su capacidad. Podemos ayudarnos de una cuchara de helado para distribuir uniformemente la masa entre las cápsulas.

5. Horneamos a 180ºC durante 25 minutos.

6. Cuando los cupcakes estén listos (podéis utilizar la prueba del palillo), los sacamos del horno y los dejamos un par de minutos en el molde. Después los dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

Decoración:

1. Cuando los cupcakes estén totalmente fríos, les extraemos el centro con ayuda de un descorazonador de cupcakes.

2. Rellenamos generosamente los huecos que hemos abierto con mermelada de fresa.

3. Teñimos crema de queso (receta aquí) con colorante en gel negro. Recordar que si dejáis reposar la crema teñida unos minutos, el color subirá de intensidad (tenedlo en cuenta a la hora de añadir más colorante del necesario).

4. Introducimos la crema en una manga pastelera en la que hemos colocado una boquilla de estrella abierta (podéis utilizar un adaptador grande si lo deseáis).

5. Distribuimos la crema sobre los cupcakes realizando una espiral en su superficie desde fuera hacia dentro.

Estos cupcakes son perfectos para cualquier época del año, pero especialmente indicados para la noche más terrorífica del año. Son ideales para l@s amantes del chocolate por su intenso sabor (ya sean o no celíac@s). Os aseguramos que no podréis comer sólo uno.

Consejos:

· Para ser realmente riguros@s, tenéis que aseguraos de que todos los ingredientes que utilizáis en esta receta no contengan nada de gluten (ni siquiera trazas).

· En esta ocasión, nosotras hemos utilizado puré de calabaza casero que teníamos congelado de una receta anterior.

· Recordad precalentar el horno a 180ºC antes de introducir el molde para cupcakes.

· Estos cupcakes son muy esponjosos, por lo que os recomendamos manipularlos con cuidado para que no se os rompan.

· Nosotras hemos utilizado mermelada de fresa porque es una de nuestras favoritas, pero también podéis utilizar cualquier otra mermelada de color rojo (para que realmente parezca sangre). Por supuesto, si preparáis estos cupcakes en cualquier otro momento que no sea Halloween, podéis rellenarlos con mermelada de cualquier color y/o sabor.

· Si queréis darle un poco de color a estos oscuros cupcakes de Halloween, podéis espolvorearlos con sprinkles de huesos y calaveras o de huesos sangrientos.