Recetas

Helado de galletas Oreo

Nosotras podríamos estar comiendo helado durante todo el año. Por suerte, aquí en Sevilla es posible, ya que las heladerías abren desde enero hasta diciembre. Sin embargo, esperamos a los meses de verano para elaborar nuestro propio helado casero. Sabemos que much@s de vosotr@s no tenéis heladera en casa, así que os dejamos a continuación una receta que no precisa de máquinas (bueno, si no contamos el congelador).

Al principio no nos poníamos de acuerdo con respecto al sabor que queríamos para nuestro primer helado casero del verano, pero al final, optamos por uno que seguro gusta a todo el mundo: galletas Oreo®. Es un proceso largo, pero muy sencillo con el que conseguiréis un delicioso helado de galletas Oreo®.

Ingredientes:

  • 480 ml de nata
  • 150 gr de azúcar
  • 240 ml de leche
  • 8 galletas Oreo®

Paso a paso:

1. En un cazo, calentamos a fuego suave un tercio de la nata con el azúcar, hasta que ésta se haya disuelto completamente. Removemos constantemente, evitando que la nata llegue a ebullición.

2. En un bol, vertemos la nata con el azúcar disuelta y añadimos la leche. Removemos con suavidad.

3. Incorporamos el resto de la nata y mezclamos bien todos los ingredientes.

4. Introducimos el bol en la nevera para que se enfríe por completo antes de meterlo en el congelador durante unos 60 minutos.

5. Pasada la hora, sacamos el bol del congelador y batimos enérgicamente un par de minutos antes de devolverlo al congelador durante 30 minutos.

6. Transcurrida la media hora, extraemos el bol del congelador y volvemos a batir. Devolvemos el bol al congelador.

7. Repetimos el proceso de batido cada media hora, otras 6 veces.

8. Mientras esperamos que el helado coja la consistencia deseada, machacamos las galletas Oreo® (galleta y crema). Nosotras hemos utilizado un mortero porque no queremos que las galletas se hagan polvo, sino más bien pequeños trozos.

9. Tras el batido intermitente, sacamos el bol del congelador y le añadimos las galletas Oreo® tritutadas. Batimos por última vez, con cuidado para no partir los trozos de galletas, antes de introducir el helado en el congelador.

10. Esperamos al menos 4 horas antes de consumir el helado (para que adquiera la textura correcta).

No hay nada más placentero que quitarse las penas y las calores con helado casero. Y en este caso concreto, los trocitos de galletas Oreo® provocan una explosión de sabor y textura en la boca irresistible. Y si sois amantes del chocolate, un buen chorreón por encima de sirope de caramelo os volverá totalmente loc@s.

Consejos:

  • La cantidad de galletas Oreo® que queráis incorporar a vuestro helado es variable. Podéis utilizar más o menos dependiendo de la intensidad de sabor y tropezones que queráis para el helado.
  • Tened en cuenta que, si trituramos demasiado las galletas, el helado podría quedarnos de un color negro poco apetitoso. Además, en este tipo de helados, es más divertido encontrarte trocitos de galletas mientras lo estás comiendo.
  • El proceso de batido es muy importante y tiene su explicación. Dado que no se utiliza heladera, y la receta no incluye huevo entre sus ingredientes, debemos evitar la aparición de cristales de hielo rompiéndolos cada vez que batimos.
  • Los helados caseros no llevan ningún tipo de conservante, por lo que se recomienda consumirlos en un plazo máximo de 5 días.
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Pastel de zanahoria

Si hay un postre que nunca nos cansamos de preparar (y de comer, por supuesto), es el pastel de zanahoria. Tan jugoso, especiado y con ese color tan característico, es uno de nuestros dulces favoritos. Además, no es nada complicado de elaborar y se conserva durante varios días en perfecto estado.

Nosotras llevamos años utilizando esta receta y ahora queremos compartirla con vosotr@s para que también podáis degustar en casa este portento culinario. Además, siempre nos ha llamado mucho la atención cómo una verdura como la zanahoria, puede aportar tanto a un plato dulce. ¡Es maravillosamente sorprendente!

Ingredientes:

  • 225 gr de mantequilla reblandecida
  • 225 gr de azúcar moreno
  • 4 huevos
  • 1 naranja grande
  • 175 gr de harina integral
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 1/8 cucharadita de sal
  • 2 cucharaditas de canela molida
  • 1/2 cucharadita de jengibre molido
  • 1/4 cucharadita de clavo molido
  • 1/8 cucharadita de nuez moscada molida
  • 320-350 gr de zanahoria

Paso a paso:

1. Tamizamos la harina junto con la levadura, la sal y las especias (canela, jengibre, clavo y nuez moscada). Reservamos.

2. Rallamos las zanahorias y las dejamos escurrir sobre papel de cocina.

3. Rallamos la piel de la naranja y la exprimimos. Reservamos la ralladura y el zumo.

4. Separamos las yemas de las claras de cada uno de los huevos y reservamos por separado.

5. En un bol, batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa.

6. Añadimos las yemas y batimos.

7. Incorporamos la ralladura y el zumo de naranja y volvemos a batir.

8. Agregamos la harina y las especias tamizadas y batimos suavemente.

9. En un cuenco, montamos las claras hasta conseguir un punto de nieve fuerte y las añadimos a la mezcla de masa, con ayuda de una espátula, realizando movimiento suaves y envolventes.

10. Incorporamos la zanahoria rallada y mezclamos con la espátula hasta obtener una masa bien integrada. Recordad tratar la masa con amor para que no se vengan abajo las claras montadas.

11. Engrasamos un molde de 18-20 cm de diámetro con spray antiadherente.

12. Vertemos la masa en el molde y, con ayuda de una cuchara, nivelamos para que la superficie quede lo más recta posible.

13. Horneamos durante 60-70 minutos a 180ºC.

14. Cuando el bizcocho esté bien cocido (el palillo sale limpio), sacamos el molde del horno y dejamos templar unos minutos antes de desmoldar.

15. Colocamos el bizcocho sobre una rejilla y dejamos que se enfríe completamente antes de rellenarlo o decorarlo.

Nosotras siempre rellenamos y decoramos el pastel de zanahoria con crema de queso porque es una combinación divina. Os aseguramos que merece la pena probar esta tarta porque es un sabor que no podréis olvidar. No encontramos ninguna pega que ponerle a este pastel, por eso os animamos a prepararla en casa.

Consejos:

  • Si utilizáis zanahorias ya ralladas (de las que se compran para las ensaladas) no necesitáis escurrirlas. Lo que tenéis que tener en cuenta es que estas zanahorias se quedarán más crujientes una vez se haya horneado el bizcocho.
  • Dependiendo de la cantidad de agua que aporten las zanahorias ralladas, tendremos que aumentar unos minutos el tiempo de horneado. Una forma de averiguar si el pastel ya está casi listo, sin utilizar la prueba del palillo, es mover ligeramente el molde de un lado a otro. Si el bizcocho se mantiene firme y no se mueve es que ya le quedan pocos minutos.
  • Podemos añadir nueces picadas a la masa para aportarle un toque crujiente. En este caso, tened en cuenta que os resultará algo más complicado cortar el bizcocho en capas para su posterior relleno y/o decorado.
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Vasitos de kiwi, yogur y cerezas

Esta claro que a nosotras nos encanta todo lo que venga en vasito. Pero es que nos parece una forma muy original de presentar postres individuales y vistosos. Además, permiten tanta combinaciones que es inevitable no experimentar con diferentes sabores y texturas. Y en esta ocasión, hemos preparado unos vasitos de mousse de yogur con gelatina de kiwi y coulis de cerezas.

Para darle un aspecto más original a nuestro postre, hemos utilizado unos botes mini con cierre metálico que son una monada. Además, así es más fácil guardarlos en la nevera para conservarlos durante unos días sin que cojan olores indeseados. Con los ingredientes que os dejamos a continuación tendréis para rellenar unos 15 botecitos de unos 80 ml de capacidad cada uno.

Ingredientes gelatina:

  • 340 gr de kiwis pelados (preferiblemente de los amarillos)
  • 65 gr de azúcar
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 4 hojas de gelatina
  • 2 vasos de agua

Paso a paso gelatina:

1. Trituramos finamente los kiwis y los reservamos cubiertos con papel transparente para evitar la oxidación.

2. Introducimos las hojas de gelatina en el agua y dejamos que se hidraten.

3. En un cazo, colocamos el puré de kiwi, el azúcar y el zumo de limón y calentamos a fuego medio hasta alcanzar los 70ºC aproximadamente. Retiramos del fuego.

4. Escurrimos la gelatina y la añadimos al puré caliente de kiwi. Removemos para disolver la gelatina y dejamos templar un poco antes de introducirla en los vasitos.

5. Vertemos dos cucharadas de gelatina, aún líquida, en los botecitos y los refrigeramos hasta que se cuajen (mínimo unas 2 horas). Mientras, podemos ir preparando el coulis de cerezas.

Ingredientes coulis:

  • 150 gr de cerezas deshuesadas
  • 75 gr de azúcar moreno
  • 1 cucharada de zumo de limón

Paso a paso coulis:

1. Colocamos en un cazo las cerezas, el azúcar y el zumo de limón.

2. Calentamos a fuego suave durante 15 minutos.

3. Retiramos el cazo del fuego y batimos hasta conseguir una salsa ligera.

4. Dejamos que se enfríe por completo el coulis antes de cubrirlo con papel transparente y meterlo en la nevera hasta que vayamos a utilizarlo.

Ingredientes mousse:

  • 250 gr de yogurt griego
  • 2 hojas de gelatina
  • 2 vasos de agua
  • 200 ml de nata
  • 50 gr de icing sugar

Paso a paso mousse:

1. Colocamos las hojas de gelatina en un cuenco con el agua y dejamos que se hidraten.

2. Mientras, colocamos la mitad del yogur en un cazo y lo calentamos un poco (sin que llegue a hervir).

3. Añadimos las hojas de gelatina escurridas al yogur caliente y removemos para que se integre bien.

4. En un bol, comenzamos a montar la nata junto con el icing sugar.

5. Juntamos todo el yogur (con y sin gelatina) y lo batimos ligeramente. Lo añadimos a la nata montada (no es necesario que haga picos fuertes) y mezclamos con ayuda de una espátula.

6. Introducimos la mousse en los botecitos, sobre la capa de gelatina de kiwi. Dejamos aproximadamente un dedo del vasito sin rellenar.

8. Refrigeramos los vasitos para permitir que la mousse se cuaje antes de verter el coulis de cereza encima (un par de cucharaditas aproximadamente).

Esta combinación de yogur, kiwi y cerezas es ideal para estos días de calor. Y, a pesar de que hay que ir haciendo las capas, una a una, es un postre bastante fácil de elaborar.

Consejos:

  • El kiwi contiene una enzima denominada actinidina que descompone las proteínas y evita la coagulación de la gelatina. Sin embargo, el calor desactiva dicha enzima, permitiendo en nuestra receta, una gelatina de kiwi perfecta.
  • Al meter los botecitos en la nevera para que se cuajara la gelatina de kiwi, los hemos inclinado ligeramente para conseguir ese efecto tan chulo.

  • Hemos utilizado azúcar moreno para el coulis de cereza para aportar algo más de dulzor, aunque también podéis utilizar azúcar blanquilla.
  • El coulis necesita reposar antes de ser consumido para que los sabores se asienten. Por eso, es mejor prepararlo de un día para otro. Notaréis visiblemente una mejora en su textura y en su sabor.
  • Si queréis un coulis totalmente suave, podéis colarlo para evitar posibles trozos de fruta que la batidora haya podido dejar.
  • Os recomendamos no preparar el mousse de yogur hasta que no esté bien cuajada la gelatina de kiwi, ya que el mousse hay que introducirlo en los vasitos justo después de elaborarlo, sino la gelatina que contiene empezará a actuar y se cuajará, no permitiéndonos trabajar con la mousse (y meterla en los botecitos).
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Polo de lima-limón

Con la llegada del mes de junio comienza la cuenta atrás para el comienzo del verano. Y verano es sinónimo de helado 🙂 Por eso, no podía faltar en nuestro blog, en este sexto mes del año, una receta de helado que, en esta ocasión, es un polo de lima-limón tan refrescante como delicioso.

Es tan fácil y rápido de elaborar (sin contar el tiempo de congelación) que no podréis resistir la tentación de prepararlo en estos días de calor. Además, si tenéis niñ@s pequeñ@s en casa, les encantará hacer y devorar sus propios polos caseros.

Ingredientes (para 8-10 unidades):

  • 2 limas medianas
  • 2 limones medianos
  • 5 cucharadas de azúcar
  • 400 ml de agua

Paso a paso:

1. Calentamos en un cazo, a fuego lento, 5 cucharadas de agua con el azúcar hasta conseguir un almíbar. El azúcar tiene que disolverse por completo y la consistencia del almíbar debe ser densa.

2. Mientras se enfriar el almíbar, exprimimos las limas y los limones para sacar el zumo. Reservamos en una jarra.

3. Vertemos el agua que no hemos utilizado para el almíbar en la jarra con el zumo de la lima y el limón y mezclamos.

4. Añadimos el almíbar y removemos hasta que todo esté bien integrado.

5. Rellenamos los moldes tipo Calippo. Os recomendamos no llenarlos hasta el borde, ya que el líquido se expandirá en el congelador y podría rebosar.

6. Introducimos los moldes en el congelador, intentando que se mantengan verticales, y dejamos que el líquido se congele (puede tardar varias horas).

Combate el calor, mata el gusanillo y es tan divertido de comer que no los prepararéis sólo una vez. Estamos seguras de que este polo os dejará helad@s.

Consejos:

  • En estos casos, es fundamental utilizar ingredientes de buena calidad, ya que son los que realmente darán el sabor final al polo.
  • A nosotras nos encanta el sabor intenso del limón y la lima, sin embargo, si para vosotr@s es demasiado fuerte, tan sólo tenéis que añadir un poco más de agua a la preparación para rebajar la intensidad.
  • Podéis sustituir los dos limones y las dos limas por 4 naranjas grandes para elaborar polos de naranja.
  • Los moldes que nosotras hemos utilizado tienen una tapa de aluminio, así que, una vez rellenados los moldes, hemos aplicado un poco de almíbar, del que ha quedado en el cazo, en el borde de los mismos y hemos ajustado con los dedos la tapa para que quede sujeta.